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Sinopsis
La Bal d’Onsella es un confín solitario,
apenas conocido, discreto… y bello. Y es que
en el valle, al albor de las cuatro estaciones,
se combinan todos los elementos para modelar
un paisaje prodigiosamente sobrio. Tierra,
agua, cielo… juegan y se confunden, muestran
mil colores, crean formas insólitas y caprichosas,
para regalarnos un paraje con marcada
identidad. Sin estridencias, a mitad de camino
entre los Monegros y la frondosidad de los
Pirineos, en la Bal d’Onsella se combinan las
particularidades del secano con el frescal de la
montaña. Quizás por ello, porque es rico en
sutilezas y matices, su paisaje no se entrega fácilmente.
Requiere estar, caminarlo, abrir los
ojos, resistir el frío y el calor. Bien podemos
afirmar que comprenderlo y apreciarlo es una
tarea ardua y paciente. Pero cuando se persevera
es posible capturar algo de su milenaria
esencia y descubrir el dinamismo que se esconde
en el pasar del año.
Los colores del silencio
Biografía
El autor aunque nacido en Barcelona en 1960,
es descendiente de Isuerre, en donde ha pasado
largas temporadas desde su infancia. Después de
publicar seis libros y un centenar de artículos dedicados
principalmente a los Pirineos y al excursionismo,
nos ofrece ahora esta bella y completa
visión del la Bal d’Onsella. Las fotografías, realizadas
en épocas y años diferentes, muestran la
gran riqueza y singularidad del valle, para gozo de
quienes lo conocen y lo han caminado, y para sorpresa
del viajero curioso. También para que la conciencia
de lo bello estimule el espíritu que deberá
preocuparse por conservar esta joya del patrimonio
aragonés. Con este libro se quiere contribuir
a la necesaria organización de la memoria, útil a
las generaciones ve-nideras, y también a desarrollar
la autoestima de quienes han amado y luchado
por esta tierra. Longás, Lobera, Isuerre, Gordún,
Urriés, Navardún, Undués de Lerda y Sos del Rey
Católico, milenarios y con frecuencia olvidados,
bellos y entrañables, merecen este homenaje.
Colección:
Iris , núm
7
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